Como es habitual el Ministerio Público Fiscal instaló la Unidad Judicial móvil en el estadio Kempes donde se jugó la final de la Copa de la Superliga. Como resultado hubo dos detenidos por pedidos de captura; seis detenidos por Código de Convivencia y 52 restricciones de ingresos. 43 de esas restricciones de ingresos corresponden a simpatizantes de Boca y 9 a hinchas de Tigre.







